Marilyn
Todos los recuerdos de la estrella se cotizan hoy a precios tan altos que las instituciones públicas tienen pocas posibilidades de adquirirlos.
En Washington, el Museo de Historia Nacional Estadunidense, propiedad de la Smithsonian Institution, la mayor red mundial de galerías, tiene apenas entre su acervo un par de guantes de Monroe.
"Es uno de los muchos pares que tenía", afirmó el curador Dwight Bowers, al quitarlos de la vitrina que comparten con el disfraz de Superman de Christopher Reeves y con el sombrero texano que llevaba JR en Dallas.
"Son guantes de cabritilla blanco. Son muy pequeños y menudos. Muestran el decoro de la década de los 50. Hay una mancha de tinta en el izquierdo, quizás por dar un autógrafo a alguien", explicó.
Los guantes, testimonio de lo pequeñas que eran las manos de la estrella, fueron donados por un coleccionista privado a la institución.
A 50 años de su muerte, ocurrida el 5 de agosto de 1962, la demanda por todo lo relacionado con la explosiva rubia de Hollywood -desde los vestidos que lució hasta las portadas de revista en las que apareció- es más fuerte que nunca. Más global también.
Multimillonarios de Asia y del Golfo
El Museo de Hollywood en Los Ángeles logró este año que varios coleccionistas prestaran sus objetos más preciados para una exposición estival.
Allí se encuentra de todo, desde papeles de la hipoteca de la casa de Monroe hasta fotografías nunca vistas y muchas prendas, como el vestido de crepé de seda negro que la artista llevaba en su luna de miel con la leyenda del Beisbol Joe DiMaggio.
"Estuvo guardado durante 35 años", dijo la fundadora de la galería de Hollywood, Donelle Dadigan. "Cuando lo recibimos, supimos de quién era porque el perfume Chanel No. 5 aún se percibía. Fue casi mágico".
La mayor parte de las pertenencias personales de Monroe fueron subastadas en Christie's en Nueva York en octubre de 1999, en una histórica venta de dos días que recaudó 13.4 millones de dólares.
"Literalmente tenían todo, desde sus ollas y sartenes hasta sus sostenes", recordó Clark Kidder, un coleccionista de Wisconsin y autor de una guía de recuerdos de Monroe en 2001.
El artículo más caro fue un anillo de platino incrustado de diamantes, un regalo de DiMaggio, su segundo marido, que los expertos de Christie's estimaron en 50 mil dólares pero que se vendió en 772 mil.
El piano de cola de la estrella también se remató entonces por 662,500 dólares, junto con todo lo demás, desde un par de bikinis y conjuntos de gimnasia hasta su licencia de conducir, así como los guantes que finalmente terminaron en el Smithsonian. Los precios de esa subasta hoy serían gangas, debido en parte a la globalización del mercado y al interés de acaudalados coleccionistas de Asia y del Golfo.
"Algunos de los recuerdos de Marilyn más caros, los de siete cifras, pueden encontrarse en China, en Japón, en Medio Oriente", dijo a la AFP Dadigan durante una entrevista telefónica.
En Washington, el Museo de Historia Nacional Estadunidense, propiedad de la Smithsonian Institution, la mayor red mundial de galerías, tiene apenas entre su acervo un par de guantes de Monroe.
"Es uno de los muchos pares que tenía", afirmó el curador Dwight Bowers, al quitarlos de la vitrina que comparten con el disfraz de Superman de Christopher Reeves y con el sombrero texano que llevaba JR en Dallas.
"Son guantes de cabritilla blanco. Son muy pequeños y menudos. Muestran el decoro de la década de los 50. Hay una mancha de tinta en el izquierdo, quizás por dar un autógrafo a alguien", explicó.
Los guantes, testimonio de lo pequeñas que eran las manos de la estrella, fueron donados por un coleccionista privado a la institución.
A 50 años de su muerte, ocurrida el 5 de agosto de 1962, la demanda por todo lo relacionado con la explosiva rubia de Hollywood -desde los vestidos que lució hasta las portadas de revista en las que apareció- es más fuerte que nunca. Más global también.
Multimillonarios de Asia y del Golfo
El Museo de Hollywood en Los Ángeles logró este año que varios coleccionistas prestaran sus objetos más preciados para una exposición estival.
Allí se encuentra de todo, desde papeles de la hipoteca de la casa de Monroe hasta fotografías nunca vistas y muchas prendas, como el vestido de crepé de seda negro que la artista llevaba en su luna de miel con la leyenda del Beisbol Joe DiMaggio.
"Estuvo guardado durante 35 años", dijo la fundadora de la galería de Hollywood, Donelle Dadigan. "Cuando lo recibimos, supimos de quién era porque el perfume Chanel No. 5 aún se percibía. Fue casi mágico".
La mayor parte de las pertenencias personales de Monroe fueron subastadas en Christie's en Nueva York en octubre de 1999, en una histórica venta de dos días que recaudó 13.4 millones de dólares.
"Literalmente tenían todo, desde sus ollas y sartenes hasta sus sostenes", recordó Clark Kidder, un coleccionista de Wisconsin y autor de una guía de recuerdos de Monroe en 2001.
El artículo más caro fue un anillo de platino incrustado de diamantes, un regalo de DiMaggio, su segundo marido, que los expertos de Christie's estimaron en 50 mil dólares pero que se vendió en 772 mil.
El piano de cola de la estrella también se remató entonces por 662,500 dólares, junto con todo lo demás, desde un par de bikinis y conjuntos de gimnasia hasta su licencia de conducir, así como los guantes que finalmente terminaron en el Smithsonian. Los precios de esa subasta hoy serían gangas, debido en parte a la globalización del mercado y al interés de acaudalados coleccionistas de Asia y del Golfo.
"Algunos de los recuerdos de Marilyn más caros, los de siete cifras, pueden encontrarse en China, en Japón, en Medio Oriente", dijo a la AFP Dadigan durante una entrevista telefónica.
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